lunes, 14 de diciembre de 2015

Amores


Hay amores que te queman por dentro.
Amores que rompen puentes y arrasan ciudades.
Hay amores que te abren los ojos.
Amores que destrozan esperanzas.

Hay amores tan frescos como brisa.
Amores que te llenan de sueños.
Hay amores hechos de agua pura.
Amores que te suben a la luna.

Hay amores que te dejan medio muerto.
Y amores que te bañan de gozo.
Hay amores que te desmiembran sin clemencia.
Y amores que son mucho más que vida.

Hay amores que destruyen países.
Hay amores que levantan naciones.

martes, 14 de julio de 2015

***ADVERTENCIA***

No creas en los muchos "te amo",

Ni en las muchas promesas de estrellas caídas y recogidas, y no bajadas y entregadas.

Yo una vez creí, si así de ilusa he sido.

Creí en palabras bellas y vacías, que me llenaban el alma de mariposas fantasmas, que en poco tiempo desaparecían, así sin más.

Creí en miradas huecas, y las confundí con ojos de amor, cuando eran simplemente lujuria. No les creas tampoco.

Ni en las caricias, ¡Oh Dios! Esas caricias que te hacen flotar como pluma; y si la sellan con besos envenenados de mentiras y sueños fantasiosos, mejor corre lejos.

Una vez creí en todo eso, y me encontré en pantanos profundos y confusos de los que, solo moverme, me costaba lagrimas y dolor.

No creas en los muchos "te amo". Son cantos de sirenas hacia esas ciénagas en las que te vez perdido y solitario, y sin una luz de esperanza.

No creas en adornos, en luces a lejos, en promesas de paraísos terrenales. Para ser una mujer real no hacen falta joyas ni pieles, ni chaneles, ni títulos reales, si ese es tu valor, estas perdida. Tampoco te hacen falta "te amo".

¿Yo? Yo voy desnuda de alma a todos lados, a todos los corazones, a todos los amigos, a todos los parajes a los que la vida me lleva. Desnuda penetran las balas limpiamente, mas también así se curan las heridas.

viernes, 17 de abril de 2015

Hielo

Con cada paso el hielo era más frágil. Sus pies dolían porque su sangre se congelaba. Con cada paso el aire era más dulce y podía sentir su corazón como latía. Con cada paso su sonrisa, esa sonrisa de felicidad, se le congelaba en el rostro, pero nunca dejo de andar, aun cuando sus dedos ya no sentían. Su amor está al otro lado, su meta está más cerca en cada paso. Podía oler el aroma de su sueño con ese viento que congelaba cada vello de rostro.

viernes, 27 de marzo de 2015

De vez en cuento, un cuando..

"Agua de claveles"

Cuando era pequeña oía mucha radio, gracias a mi madre que me creo ese habito. Oía, sobre todo en la emisora "Radio Progreso", de todo, novelas, programas de música, de ayudas y consejos, comedias y sketches. De la mañana al mediodía, o de la tarde a la noche, de acorde a mis horarios escolares, ya me sabía la programación de la emisora, las voces de sus locutores y los temas de presentación. Era una rutina muy grata para mí, y un tiempo y algo que compartir con mi madre, y creo que de alguna forma me ayudo en la transición niñez-adolescencia.
Pero hubo un relato y seguido a este una etapa que hasta el día de hoy la llevo y es de esas cosas que creo que siempre recordare.

El relato: Cuando mi mama era joven (casi la misma edad que yo cuando me la contó), transmitían un programa radial del cual ya no recuerda el nombre pero si su peculiar locutor, lo llamaban "Clavelito"; no pregunten por qué, no sabemos. Este carismático locutor instaba a sus oyentes a poner un vaso de agua encima de su aparato de radio, durante toda la duración de su programa, la cual al terminar debías beber. Clavelito siempre terminaba su show con esta frase: "Pon tu pensamiento mi, veras que en este momento mi fuerza de pensamiento, ejerce el bien sobre ti."

La etapa: Al mi mama contarme su relato, yo tome la costumbre de poner un vaso de agua, con la mano encima de este (no sé de donde saco mi mente infantil la idea de la mano), durante todo el tiempo que estaba oyendo la radio sentada en la sala de mi casa. Al terminar, me tomaba el agua sintiendo y pensando que eso me daría fuerzas y energías renovadoras y esotéricas.

Ya hacía tiempo que Clavelito no existía, y quizás muy pocas personas lo recordaban, no sé, nunca pensé eso, pero ahora sé que aquella niña que era sentía su energía atreves de un relato y unas ondas radiales que el tiempo logro llevar hasta su presente.

27/ Mar. 2015

lunes, 2 de marzo de 2015

La culpa...

La culpa es nuestra por ilusionarnos, por creernos esas historias rosas que nos cuentan las películas baratas.El amor verdadero es mucho más grande, sucio, duro, vale más la pena que lo que nos venden en la tv. Es una época difícil para amar. Para hallar algo como lo que soñamos debemos buscar en el basurero del dinero, las razas, lo material, de las opiniones ajenas, de los miedos, de las tentaciones, y los orgullos.

miércoles, 25 de febrero de 2015

De vez en cuento, un cuando..

"Después de la risa viene el llanto."

Esa frase me acompañó casi toda mi infancia, sobre todo cuando, después de toda una tarde de corretaje en medio de la calle, alguno de mis amigos se caía y se raspaba una rodilla o se daba un golpe. Enseguida brotaban los lagrimones y venia la concebida frase, sin faltar los regaños. A mi particularmente no creo que me la hayan dicho mucho, era "una niña de mi casa", y como estaba en una escuela que era en sí misma una ciudad, había mucho donde correr, y ensuciarse sin que al profesor le importara mucho. En dicha escuela y en esos corretajes y juegos fue donde me hice mis dos esguinces, uno en la rodilla y otro en el cuello. Son mis "heridas de guerra", al menos las más graves, pero recuerdo que hubo poco llanto en ambas ocasiones, pero si sentí dolor y hubo días sin clases por lo mismo.

Ahora, ya de adulta, al ser uno más prudente en cuanto a corretajes y juegos de mano se refiere, las heridas son otras, más difíciles de curar, más profundas y por consecuencia dejan cicatrices que un poco de helado y unos días sin clases no curan. Pero igual que cuando niños nos seguimos aventurando, tomando caminos que enredan nuestros pies y caemos o con situaciones que nos dejan más que el cuello torcido, y siempre las empezamos riendo y con mucha fe que esta vez sí sea una gran aventura, de esas que dura mucho y dejan sabor a helado en la boca y un calorcito de hogar en el corazón, pero "después de la risa viene el llanto." Esta vez hay pocos regaños y muchos o varios consejos, de tus seres queridos y te dicen que no pierdas la fe, que te sacudas la ropa y la rodilla y vuelvas a ser la niña de Ciudad Escolar Libertad sin importar que venga (esperemos que no) el llanto.

24-25 /Feb. 2015