domingo, 25 de agosto de 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
De vez en cuento, un cuando...
La vida nueva.
Ahí estaba, en el centro del pueblo, todos sabían de ella y todos la ignoraban, estaría ahí siempre, como siempre había estado tiempos atrás. Ella se sentía sola, pero aun así, no podía hacer nada para cambiar su situación, al menos eso pensaba ella. Venían temporales y festivos, veía gente vieja, gente joven, conocidos o visitantes, y ella ahí. Quería poder danzar, bailar, correr con ellos, pero no podía, tan limitada, tan enjaulada en sí misma. Todas las mañanas y todas las noches pedía a las energías de la tierra que la liberaran, que tuvieran piedad de ella, pero cada día, cada mañana y cada noche era simplemente igual. Un día un gran sismo sacudió la región y ella cayó al piso, sintió un fuerte dolor pero para su sorpresa pudo moverse y vio como todo su exterior que una vez estuvo cementado, se desmoronaba, caía su antigua piel en guijarros. Se sentía débil, pero su felicidad le dio suficientes fuerzas para sacudirse de lo que antes era su cárcel y en medio del revuelvo por el sismo, desnuda, recién nacida, caminó, hasta perderse de la vista. Al día siguiente, en la recogida del pueblo alguien notó que algo faltaba, algo que al principio no sabía que, faltaba la estatua de la plaza del pueblo, simplemente había desaparecido.
viernes, 2 de agosto de 2013
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