...y en este corazón nació la incertidumbre,
el no saber qué destino tenia, el no saber qué camino coger y peor aun el no
ver ningún camino frente a mi...y cayeron las lagrimas y de mi corazón salió el
grito de la desesperación, mi razón decía vuelve en el camino por cual
llegaste, pero ya no había tal camino, ni siquiera huella alguna de que en algún
momento hubiera existido. Estaba sola, en ese único lugar donde solo existía
yo; mi lucha y yo. Lo demás era la nada, la luz, la oscuridad, los llantos, las
risas, los gritos, todo me rodeaba pero nada me tocaba...y llego la calma, la aceptación.
Mi corazón conoció la calma, y sin ilusiones decidió esperar a un mejor
momento, donde esa nada se transformara en esperanza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario