INOCENCIA
Yo era muy pequeña entonces para poder entender porque todos hablaban mal de ti... Eras mi amiga y te quería tanto que le hacia caso omiso a lo que decían, aunque a veces me ofendía.
Todos te huían, te rechazaban; algunos, la gran mayoría, te temía; decían que eras diabólica.
Con el tiempo comprendí que, cuando el ser humano va dejando atrás la edad de la inocencia empieza a temer a lo que no le puede dar explicación o simplemente no entiende porque sucede.
Después de muchos años de amistad viniste un día y me dijiste: -Tienes que venir a vivir conmigo.-No- te dije -Aquí tengo mi familia, mis amigos.
Tu rostro se torno agresivo alzaste tu guadaña y me gritaste: -¡Yo soy la muerte! Y en ese momento te empecé a temer.
PEOR que PENÉLOPE
Tú allí, y yo aquí sola esperando tu regreso. Tonta yo que sigo esperando que el lugar que tanto te hiciste para obtener.
Me dijiste -de todas maneras iré, aunque tú no lo quieras- no te hice caso.
Seguí amando como una loca, te amé sin ton ni son...
Amé y tú te fuiste y no regresaste para ver como te amaba, aun te espero.
Aunque se, que los muertos no regresan; nunca.
En La Estancia
El tiempo el implacable que murió,
cuando tu boca me besó y mi ropa
se cayó allí, en mi fría estancia.
Amor el invencible que nació,
cuando tu beso rozó la carne cerca al corazón,
y mi cuerpo desplomó allí,
en mi fría estancia.
El sexo inevitable apareció,
cuando el implacable murió,
y el invencible nació,
allí en mi fría estancia.


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